Estimadas familias de nuestra comunidad ignaciana:
Como Centro de Familias, hemos seguido de cerca los eventos informados recientemente por el Equipo Directivo respecto a los rayados y amenazas detectadas en el establecimiento. Entendemos que situaciones como estas generan preocupación natural; sin embargo, hoy más que nunca, queremos invitarlos a la serenidad y a la acción constructiva.
- Confianza en nuestra comunidad: Nuestra primera invitación es a mantener la calma. El colegio ha activado de manera diligente los protocolos de seguridad, realizando las denuncias correspondientes y reforzando la supervisión interna. Confiamos en que estos procedimientos, junto con la investigación en curso, buscan resguardar lo más valioso que tenemos: la integridad y el bienestar de nuestros hijos e hijas.
- Hacia una cultura digital responsable y ética: Lo ocurrido no es un hecho aislado del entorno digital en el que crecen nuestros estudiantes. Los «desafíos» de redes sociales y el uso de nuevas herramientas, como la Inteligencia Artificial, plantean dilemas éticos que debemos abordar juntos. No podemos permitir que el anonimato o la tecnología se conviertan en vehículos de temor o violencia.
Como familias, nos corresponde liderar desde el hogar una formación que ponga el bien común y la sana convivencia por delante de cualquier tendencia digital. Esto implica:
- Acompañar activamente: Supervisar el uso de RRSS e IA, no desde la prohibición, sino desde el discernimiento.
- Inculcar responsabilidad: Conversar sobre el impacto real que tienen las palabras y las acciones digitales en la vida de los demás.
- Promover el respeto: Recordar que la «broma» termina donde comienza el miedo del otro.
- El derecho a vivir sin miedo: Todos tenemos derecho a habitar un espacio educativo seguro y acogedor. El miedo se combate con información responsable y, sobre todo, con la fortaleza del vínculo comunitario. Somos una comunidad de adultos responsables que acompaña a niños, niñas y jóvenes en su proceso de convertirse en personas conscientes y empáticas.
Los invitamos a trabajar unidos para que el Colegio San Ignacio siga siendo un lugar donde el “aprender para servir” se traduzca en una convivencia ejemplar, tanto dentro como fuera de las pantallas.
Con esperanza y compromiso,
Centro de Familias
Colegio San Ignacio